viernes, 19 de junio de 2015

Flitter al completo en la Jimmy Jazz



El local era uno de nuestros hogares, la Jimmy Jazz de Madrid en "Vallekas". Así que nos ahorramos rodeos y os contamos a lo que fuimos.  Por el retraso del grupo anterior, los Flitter no empezaron a su hora pero pudieron desplegar su repertorio que fue cargadito, completito, ajustado y muy ensayado. 


  
Los Flitter, para quien no lo sepa, es un grupo compuesto por músicos de Estella-Lizarra. El concierto en sí fue una apisonadora. Los chicos demostraron su experiencia musical y sus ganas de divertirse. 

  
Aunque tuvieron que acortar parte del material, el concierto en sí estaba dividido en Bloques que repasaban completamente su discografía. Pudimos disfrutar de canciones como "Ke haze aki", "Enemigo público" y "La silla eléctrica" que sonaron con gran calidad. 

  
No llenaron la sala, cosa lógica por que por la fecha competían con las fiestas de Getafe y su "chiringo punk". Igualmente consiguieron una conexión brutal con su público, que fueron a darlo todo. 
  
Terminaron, sin bajar el ritmo y la entrega en toda la noche, cerrando así un encuentro en el que sólo los que estuvimos sabemos lo que os habéis perdido.


Por Hugo Laborda y Esther Teching para Arpha Press

miércoles, 17 de junio de 2015

Ida y vuelta al infierno.

NOTA DEL JEFE DE REDACCIÓN: Los integrantes de Arpha Press involucrados en éste "reportaje" NO ESTABAN cubriendo el evento periodísticamente. El siguiente texto no refleja nuestro protocolo y modo de proceder. El texto no pretende tener completo rigor periodístico. Aun así nos consta que está escrito con mucho "cariño" hacia la redacción y consideramos que tiene detalles que sí merece la pena publicar. 



Ida y vuelta del infierno.

Cuando se "croniquea" algo así, se cuenta el día entero. Si hiciese falta habría que explicar un contexto histórico y geográfico, por suerte no lo hace. Sí uno emocional, por lo de "la subjetividad de los textos". Estar en una época de la vida en que no hay muchas cosas que vayan bien y las alegrías llegan con cuentagotas y muy peleadas. Eso y que todos los colegas estaban con sed de alcohol anuncian mi borrachera. Si todos tus colegas van pedo y tu no, terminas haciendo de padre y yo, como mucho, estoy para que me cuiden, no al contrario. 

Por todo esto, para evitar las lagunas, decido anotarlo todo. 

Arranqué el día a las 12 am. Me arranqué también las legañas y media cara con ellas. Después del duchazo me fui al punto de recogida, que era un parque, con un "Monster" para desayunar. Parque perteneciente a la única ciudad de Madrid sur que les tiene dedicada una calle, Leganés. Ahora son las 14:00. Está aquí el "vehículo oficial" (Arpha Press no reconoce como oficial nada de lo sucedido aquel día asique pongo comillas). Vamos mi "jefe" y dos "compañeros". Somos 4 del numeroso grupo de gente previsto para esa noche. 

La hora de la comida la estoy pasando en un restaurante con 4 cervezas. Ya somos 6, todos comentamos las canciones que se van a oír esta noche. Después del encuentro bajamos al metro y nos encontramos allí a varios seguidores también camino del infierno, por su dirección y ropajes. Así que nosotros vamos haciendo amigos hasta Pirámides. Allí nos reunimos con el resto del grupo, 16 personas con ganas de fiesta. Así que seguimos bebiendo. 

Todos los aledaños del estadio están atestados de gente haciendo botellón, muy permitido aunque la policía está presente. La tarde es calurosa y la cerveza está muy fría, por lo que vuelvo a agradecer la asistencia de mi libreta. 

Al poco, mi "jefe" sale en busca del coche que traía nuestras cosas y vuelve con unos cuernos rojos, puestos en diadema, para que llevásemos puestos durante el evento. La diadema se ilumina en rojo por los cuernos con un interruptor de un corazón muy "cuqui". Adjuntaré foto.
Tres horas después de aquello estoy con los empujones, los policías, una quemadura de cigarro, gente de seguridad descontenta, mucho calor, cuernos, miles de cuernos rojos y al fin, nuestra grada. Justo al borde de la zona V.I.P. en el palco.
Impresionante.


La gente no puede estar más motivada y estamos hablando de antes de empezar, por eso los españoles somos el público preferido de Angus. Todo el mundo haciéndose selfies, incluso nosotros. Poco a poco cae la noche y no para de llegar gente a la pista y a nuestro palco. 

Ataviados con nuestros cuernos rojos la gente no para de corear canciones futboleras. Y de repente luces abajo. Impresionante el mar de cuernos rojos y luces de móvil, en serio, sobrecogedor. Un bramido inimaginable sale de miles de gargantas.


Abren con un audiovisual espectacular rematado por fuegos artificiales. Al primer acorde de "Rock or Bust" todas nuestras almas fueron directas al infierno. Perfectamente hilado con un "Shoot to Thrill" arrollador y todo el público se mantiene dando el 100 % de sí. 

Después "Hell ain't a bad place to be" y yo bebiendo ron por primera vez en años... Esto va genial. Proyecciones en blanco y negro para un "Back in black" asombroso y como todo, llevado a la perfección técnica. 

La quinta canción, "Play Ball" calienta perfectamente al público para lo que según mi "jefe" viene ahora. No es ni mas ni menos que "Dirty Deeds Done Dirt Cheap" y nuestro cantante está imparable. Pero el "jefe" no se refiere a esto, se refiere a lo que viene justo después. Cierran la canción con un solo de guitarra devastador.


Y veo rayos en todas las pantallas. La gente de pista se ve desde el palco como una marea líquida de gente, suena el incombustible riff de "Thunderstruck". El "jefe" está disfrutando de uno de los mejores momentos de su vida y se pierde entre la gente. No sé si es la mejor canción y puesta en escena que he escuchado en directo pero va ha estar en mi memoria durante años. 

"High Voltage" también suena realmente técnica y lamento profundamente no mirar mas al concierto por estas escribiendo esto. A lo que añado que un borracho me acaba de atropellar. Acaba de aparecer mi "jefe", me ha intentado robar la libreta y el boli para que deje esto y disfrute aún mas del concierto. Yo quiero leer esto cuando esté fuera de aquí, asique le he dicho que cuanto menos me moleste, menos tardo en apuntar y centrarme en disfrutarlo. Pero ha empezado "Rock 'n' Roll Train" y todo dios baila.


Después de un silencio, suenan las campanas de "Hell Bells". Yo he venido a escuchar esta canción en concreto. Es "mi canción" de éste grupo. (No hay mas crítica de esa canción escrita esa noche, lo siento mucho. Hubo campana gigante y todo su despliegue a la altura del concierto). 

Ahora está sonando "Baptism by fire" con su pegadizo riff y de nuevo todos a bailar. Y seguido viene "You shook me all night long", que está siendo coreadísimo y con toda mi tropa muy "venida arriba".
"Sin city" a tenido un pequeño fallo de micro, que no del grupo. 

Es atronador el inicio de "Shot down in flames", una canción sin duda hecha para los directos. Con otro fallo en el mismo micrófono. (Segundo y último fallo técnico que pude apreciar)
Segundo atropeyo de borracho, estoy empapado y la libreta también. Acaba de empezar "Have a drink on me". Esta canción tiene un ritmo muy atractivo y pegadizo a lo "old school". 

Indudablemente suena "T.N.T." la gente está excitadísima. Los músicos destrozan cada trozo del escenario, son unos auténticos animales. Las guitarras están siendo una auténtica locura. La sonoridad del estadio, al menos desde mi emplazamiento es perfecta. Acabamos de hechar abajo el estadio con una ovación clamorosa al terminar la canción


"Whole Lotta Rosie" como todos la recordábamos. Punto por punto. La Rosie hinchable reposa gigante y obscena en el fondo del escenario, y ellos disfrutan del tema como parece que nadie puede hacerlo. Mas que nosotros aún. Me pasan un vaso con algo de beber, y todos tragamos pensando en esa chica a la que atribuimos la letra. Recogen la muñeca gigante en una abrir y cerrar de ojos, tras un juego de luz, prácticamente de forma imperceptible. 

Está sonando "Let there be rock" con una fuerza enorme, sobrepotenciada. Están utilizando un juego de luces blancas potentísimas por primera vez sobre el público. La gente brama. Angus está haciendo un ending de la canción especialmente largo entre una lluvia de confeti blanco. Juega con el público a su merced, él solo, el resto de músicos no están si quiera en el escenario. Parecen dar a entender que el espectáculo se acaba. 

Al fin vuelve mi "jefe" de equipo. Trae sus cuernos rotos de forma irreparable, culpa de la fiesta que se está pegando con uno de sus grupos favoritos. Se lleva mis cuernos luminosos de recambio, me quedo sin luz. 

De repente hay fuego en el escenario. Una cantidad enorme de lenguas de fuego emergen aquí y allá. Suena el inconfundible riff de "High way to hell". Nos volvemos locos. (No tengo mas anotaciones in situ de la canción, sí os puedo decir que fue una de las canciones con mejor sensación de concierto que he escuchado nunca. Con esto quiero decir, miles de personas que se mueren de ganas de berrear lo mas alto que puedan cada trozo de la canción que se saben. Indescriptible en modo alguno)
Están empezando a desplegar cañones por todo el escenario. Suena "For those about to rock (We salute you). Falla durante unos instantes una de las pantallas laterales (Tercer y último fallo técnico que pude apreciar). Los cañones empiezan a disparar mientras el grupo se despide. Mientras aún tocan hay de nuevo fuegos artificiales. Es apoteósico.


La gente suplica que vuelvan a salir. Encienden las luces de pista. Encienden las luces de gradas. Esto se ha acabado. La gente se va adaptando de nuevo a la realidad, todos acabamos de salir del infierno hace segundos. 

Mi "jefe", que se había vuelto a escapar, vuelve ahora sin un cuerno. No sé si podré garantizar la foto de los cuernos prometida. Son las 00:08, han sido dos horas de concierto. Se a pasado volando. Un muro de agentes de seguridad está desalojando la pista, llevan un cordón para que nadie pueda volver atrás. 

Estoy seguro, entre otras cosas por la libreta, que no lo podré olvidar.

(Cabe puntualizar, que no está en mi agenda, que en ningún momento dedicaron palabra alguna al público peninsular, no dijeron nada que no estubiese bajo las letras del setlist)


De Mitternacht Blackcat para Arpha Press, fotografías obtenidas de diversas fuentes amigas.

domingo, 14 de junio de 2015

Caperucita RockFest



Caperucita RockFest 

El 6 de Junio de 2015 celebramos la primera edición del Caperucita RockFest que fue un festival solidario de la mano de la plataforma Stop Desahucios. Por unos problemillas que sufrimos no os vamos a poder resumir el festival completo. Pero sí podemos contar lo que vimos por alli. 

El local donde se celebró estaba perfectamente acondicionado, en un espacio mas allá del bar, en los famosos locales de ensayo de Móstoles. Sede también de la "Asociación de Músicos de Móstoles" en calle Fragua, 8. Cuando decimos perfectamente acondicionado, lo decimos sílaba por sílaba. El festival contaba con su control de entradas y 3 tipos de pulseras. Disponían del photocall de Rock Estatal Records, casi 15 metros cuadrados de merchandising de los diferentes grupos y de Caperucita Rock Shop, algunos de éstos productos son, de hecho, exclusivos. Las barras estaban bien atendidas y los precios eran bastante asequibles. Además el personal de la organización era muy atento.



Ahora nos gustaría aclarar la parte mas tierna del evento, el concepto de "festival solidario". La entrada del festival suponía un precio "de risa": cinco euros y un kilogramo de comida no perecedera. Muy sencillo de explicar; la comida que recaudaron, que fue bastante, para el banco de comida de la plataforma Stop Desahucios y las familias que ayudan. El resto del dinero, cualquiera sabe que es lo mínimo para cubrir los gastos de gestión. Es genial poder "pagar" eso por ver a cuatro grandes grupos y saber en que se invierte lo poco que has pagado es un fin tan noble. 

Los grupos de la noche fueron Mathilda, Teto, Escaramuza y Con mora. De los cuatro grupos habría que decir que con que se presenten a un festival solidario, ya demuestran su implicación e intenciones. En las primeras versiones del cartel figuraba Shaiko, que finalmente no pudieron asistir y fue Con Mora quienes se implicaron para cubrir ese hueco de forma muy acertada. 

Nosotros, en el poco tiempo que estuvimos allí, pudimos ver a un montón de gente conocida implicada en la causa que suponía el Caperucita RockFest. Artistas como Toni y Sole del grupo de Punk "Linea XYZ", familiares de casi todos los músicos, medios de prensa como Thana-Rock y varios profesionales del mundo de la radio, profesionales de Rock Estatal...  Destacar, como no; a Caperucita Rock, nuestra anfitriona. Que lució como una estrella mas en el escenario colaborando en las presentaciones pertinentes y llevando la gestión del festival hasta el punto óptimo que nosotros recordamos. 

Esperamos a la segunda edición, ¡muchas gracias Caperucita!



Por KurtkoAF y Mitternacht Blackcat 

jueves, 11 de junio de 2015

Entrevista a No te va a doler


Como ya anunciábamos este tiempo atrás, Arpha Press tiene un toque cultural. En concreto nos interesan también los nuevos autores de internet. NO TE VA A DOLER está formado por María Mercromina y Ana Mushell, y son la acidez-dulce convertida en tinta. Su hijo extraterrestre, "I want to belive" es su primer fancine en conjunto y a sido un pequeño gran éxito de ventas. Y para todo esto hemos mandado a Mitternacht Blackcat a "cotillear". Nos sorprenden las preguntas, nos agradan las repuestas. Lo dejamos debajo, correctamente servido. ¡Que no se te enfríe!








1­ .¿ CÓMO SURGE NO TE VA A DOLER? ¿CÓMO OS CONOCÍSTEIS? ¿CÓMO

CONOCÍSTEIS VUESTRO ARTE?

Ana: María y yo coincidimos en el fanzine Fritanga, empecé a leer sus textos y a investigar sobre

su trabajo, me encantó y le propuse hacer algo juntas. “No te va a doler” era un as en la manga

de María, que tenía ese magnífico nombre reservado para algún proyecto que incluyera

ilustración. A partir de ahí todo fue mezclar y batir bien el mundo de cada una y publicar poco a

poco lo que va saliendo, hasta llegar al fanzine.

M: Sí, es así. De hecho nos conocimos antes por internet que en persona. Cuando nos vimos ya

nos habíamos contado media vida la una a la otra y vimos que éramos las dos igual de petardas.

Fue decirlo y ponernos a currar. Trabajar con Ana es una pasada, porque aunque estamos muy

liadas, sacamos tiempo de donde sea por seguir con el proyecto.


2­ ¿NUNCA EXISTIÓ RIVALIDAD ENTRE AUTORAS?

Ana: En absoluto. Pienso que es al contrario. Existe la discusión y el hecho de proponer, quitar,

solucionar y hablar. Está claro que nunca vamos a estar de acuerdo en todo, pero lo que es

cierto y, pienso que muy importante, es que podemos y sabemos trabajar juntas y eso elimina por

completo la rivalidad.

M: Para nada. De hecho, ¿cómo voy a trabajar con alguien que la veo como rival? Ana es una

pedazo de artista y de profesional, y como he dicho, es un gustazo trabajar con ella. Es genial

trabajar con alguien que se sincera y con el que no va a haber ningún problema si hay algo que

no te gusta o lo quieres cambiar.


3­ ¿QUÉ SUCEDE CUANDO UNA ESTÁ INSPIRADA Y LA OTRA NO?

Ana: Pues que debe de haber un momento de reflexión para las dos. ¿Debemos publicar esto?

¿Es esto a dónde queríamos llegar? ¿Es bueno este poema, esta ilustración? Si algo no sale,

nos paramos, hablamos sobre las opciones que tenemos, el tiempo, y cómo podemos

solucionarlo. Si sale sale, sino pues no.

M: Rara vez pasa. Porque cuando una no dice algo, la otra lo hace. Entonces no paramos. Es un

poco la pescadilla que se muerde la cola

 Retroalimentación positiva siempre”


4­ ¿CÓMO ORGANIZÁIS UNA SESIÓN DE TRABAJO?

Ana: Normalmente María me habla por whatsapp proponiéndome ideas, “tía se me ha ocurrido

esto, ¿cómo lo ves?” hablamos por facebook y nos ponemos de acuerdo sobre qué hacer y por

qué. Me gusta mucho la espontaneidad de algunos trabajos en concreto, que salen sin más y nos

quedamos las dos contentísimas con el resultado y por cómo reacciona la gente en nuestra

página.

M: Es verdad, hay veces que le mando audios desde los sitios más extraños, porque no me

puedo esperar a llegar a casa para contárselo.


5­ ¿QUÉ MATERIALES SE USAN?

Ana: Pues para nosotras es básico tener internet, ya que trabajamos a distancia una de la otra. El

cerebro es imprescindible...a partir de ahí y de que la idea ha surgido, en mi caso utilizo papel y

lápiz, bolígrafo, tinta para abocetar, y luego me lo llevo a photoshop donde corto, pego,

multiplico, muevo, borro, quito, empiezo de nuevo, dibujo, borro otra vez... etc. Y por último

maqueto en Indesign (si metemos textos o varias ilustraciones en el mismo formato).

M: Ana aquí es la jefa. Yo solo doy ideas y opiniones. El resto es Ana <3


6­ CÓMO OS DAIS CUENTA DE QUE ES NECESARIO UN FANZINE?

Ana: “I want to believe” nació para estar presente en una exposición en Córdoba, donde quisimos

empezar a vender en otro formato que no fueran postales. Nos inventamos una historia de amor

alrededor del tema principal de la exposición (extraterrestres) y en muy poco tiempo María

escribió los textos, yo ilustré y maqueté lo que al final resultó ser el fanzine.

M: No nos dimos cuenta, surgió lo de la expo de mi amigo (y también artista) Alfred Portátil y

dijimos, ¿por qué no? Estamos muy orgullosas de nuestro bebé alienígena.


7­ QUÉ ES ESO QUE TANTO GRITA I WANT TO BELIEVE

Ana: ¿Sexo? ¿Una canción de los Clash en un bar donde un tipo extraño te mira desde la barra?

Enamorarse de un extraterrestre y que a ti no te importe. Creo que el proyecto tiene un punto

adolescente muy “no te va a doler” y creo que es lo que mejor lo caracteriza.

M: pues las ganas de vivir y de bailar, de sentirse joven, de trabajar.


8­ AHORA QUE ESTÁN VENDIDAS TODAS LAS COPIAS, ¿SALDRÁ UNA VERSIÓN

DIGITAL?

Ana: Sí. Queremos que llegue a todo el que quiera leerlo/verlo/degustarlo/tirarlo a la basura.

M: Sí, de hecho está aquí
http://issuu.com/mariamercromina/docs/fanzine_i_want_to_believe__1_


9­ VOLVERÉIS A EDITAR UN FANZINE? ¿CÓMO HA SIDO LA EXPERIENCIA?

Ana: Estamos en ello. Ahora estamos bastante ocupadas con otros asuntos, pero estamos

trabajando para otro... llámalo fanzine, llámalo publicación en A5, llámalo proyecto en el que

vamos a dar todo de nosotras, queremos que sea una publicación bastante potente.

La experiencia anterior ha sido muy satisfactoria, a mí personalmente me flipa que la gente nos lo

pida, que lo compren y se hagan fotos en sujetador junto al fanzine. Que la gente tenga nuestro

trabajo en sus estanterías es algo que te llena y te dice que algo estás haciendo bien.

M: sí, tenemos dos proyectitos en mente, uno de ellos que va a involucrar a gente muy guay,

pero aún no diremos nada ;)

La experiencia genial, el fanzine ha arrasado. Estamos locas con el resultado.


10­ YA HA PASADO UN TIEMPO...¿SEGUÍS TENIENDO EL MISMO CARIÑO POR NO TE VA

A DOLER? Y POR I WANT TO BELIEVE?

Ana: Sin duda. Está claro que cada una tiene su vida y como profesionales cada una en su

campo hay que dedicarle tiempo al resto de cosas, pero siempre es bueno escaparse un rato y

disfrutar con este proyecto. Para mí, el fanzine rosa que lleva un corazón con tentáculos es como

un hijo, imagínate si le tengo cariño.

M: Le tengo muchísimo cariño, es nuestro bebé rosa fosforito alien.


11­ NOS PODÉIS DEDICAR ALGO DE INFO EXCLUSIVA

Ana: ¿Vale que no pago la licencia del paquete Adobe....?

M: en realidad nosotras dos somos reptilianas.


12­ COMO OS VEIS EN EL FUTURO

Ana: Arrugada y fea. No, en serio, a No te va a doler le queda mucha vida, no se sabe cuánta,

esperamos jubilarnos antes que Mick Jagger, pero por ahora estamos vivas y seguimos con esto.

M: hecha una pasa rodeada de cabras, y dando la lata con No te va a doler ;)


13­ QUEREMOS QUE NOS DIGAIS ALGO QUE NOS VAYA A DOLER A TODOS LOS

LECTORES

Ana: María os puede hablar muy bien de dolores y vísceras :)

M: No, mejor me callo que asusto al personal


Ojalá nos asustes un día Maria. Muchas gracias chicas, ha sido un honor.

miércoles, 10 de junio de 2015

EL ROCK SE VENDE. RAZÓN AQUÍ.




Sí, señoras y señores. Habéis leído bien. El rock se vende. Y no bueno, bonito ni barato. No. El rock se ha olvidado la chupa en el probador de cualquier idéntica tienda de ropa de un centro comercial. El rock no brilla de sudor en los escenarios. Brillan sus alhajas. Sus lentejuelas. Brilla su sonrisa Profident. El maldito rocknroll nos ha dejado. Y yo no quiero callarme.

    Pero, ¿qué cojones es eso del rock and roll?
Para los más pragmáticos el rock es un género musical que surgió en los años 50 de la fusión de otros ritmos como el góspel, el jazz o el country. Para los más sentimentales el rock fue la canalización de un contexto social que quería desobedecer a sus padres y a la autoridad. Por tanto, el rock se gestó como una necesidad y se convirtió en una filosofía de vida.
Entonces, ¿es hoy en día necesario el rock and roll?
Parece serlo pero no como altavoz contestatario y rebelde, sino como escaparate ostentoso y prefabricado. Esto es así. No me lo he inventado yo.  Por ejemplo, los macroconciertos, con sus pantallitas gigantes, sus pirotecnias, sus bailarines escasos de ropa…disimulan que ya no tocas igual que antes, que tu repertorio es el mismo que hace diez años y que las transfusiones de sangre ya no funcionan igual (además de justificar el desorbitado precio de la entrada). Y sí. Me refiero a los dinosaurios del rock. Asumidlo. Antes molabais. Ya no.
Otras urracas alrededor del negocio del rock son los medios de comunicación. Esos que van de progres y alternativos pero que en el fondo se limitan al amiguismo entre los grupos políticamente correctos y rentables.
Me atrevo a decir que el rock ha involucionado. De lo  que fue sólo le queda el nombre, por eso del marketing y tal, que si no diera parné los de las corbatas ya se lo hubiesen cambiado.
    El panorama actual está lleno de Leivas y Danis Martín. Incluso podemos comprar camisetas de los Ramones en tiendas de uno de los señores más ricos del mundo(a costa de una mano de obra sobre-explotada). Aplausos. Esto es el rock and roll. Postureo. Postureo every where.
Luego tenemos un combo espeluznante de grupos que vuelven, de grupos que nunca se van y de tributos. Por un lado, a los grupos que vuelven se les ve el plumero de lejos. Todos sabemos que vuelven porque fueron viejas glorias venidas a menos y ahora que el cinturón les aprieta quieren volver a subirse al carro. Por otro lado, hay grupos que a pesar de la crisis creativa o de llevar con el mismo set-list años siguen abonados a la gallina de los huevos de oro que es el rock comercial. Y es que no resulta nada extraño que grupos que cantaban en contra de la policía luego hagan uso de ella para desalojar a los que se han negado a pagar el precio abusivo de su entrada y pícaramente escuchan el concierto desde afuera.
No sólo eso. El infierno del rock se ha convertido en una promiscua producción en serie de grupos que suenan todos iguales. Y generalmente, igual de aburridos. Que levante la mano quien no haya visto a un grupo en un festival, en las fiestas de su barrio y en las fiestas del barrio de al ado. Per secula seculorum. Desgraciadamente, el ambiente nacional menos ibérico es más cercano a la mortadela con aceitunas. Repetitivo hasta la saciedad. Todos los grupos suenan casposamente idénticos. Curiosamente, son los grupos que más gustan y más gente mueven. Yo no lo entiendo. Enserio. Encima se ofenden cuando les etiquetan de rock kalimotxero. Pero queridos, de eso “coméis”. De eso vais a festivales a telonear a los reyes del kalitxometro. Si por lo menos fueseis honestos como los poperos o los indies, que no proclaman nada por bandera y se limitan a hacer su mierda sin empaparla en Chanel Nº5. Pero lo honesto no genera dineritos, claro.
    Ante todo esto me surge la duda existencial de si el arte tiene precio. ¿El fin justifica los medios? Yo creo que no.
Supongo que cuando más se empeña un movimiento es ser disidente más corrompibles son sus ideales. Por eso no me extraña toda esta pantomima en la que se ha travestido el rock.
Yo no pierdo la esperanza aunque “no empecemos a chuparnos las pollas todavía”.


Por Reina de Lamantekilla para Arpha Press

miércoles, 3 de junio de 2015

Skalone en la Jimmy Jazz






De vuelta en la Jimmy, y después de un bocadillo de calamares, me encuentro en una de las salas mas llenas y animadas del jueves noche. Los culpables son Skalone. Un grupo de Ska-Jazz muy acertado que estaban dando un concierto gratuito de alta calidad y "morro fino".

Compuestos por Gonzo, guitarrista y vocalista animadísimo.  Marcos, es trompetista y añade su voz también a un tema prácticamente en solitario. Gerardo, si te gusta el Jazz ya deberías conocer a éste hombre, que es teclista. Juan, que es un bajista permanentemente sonriente. Kimi, batería incombustible. Y el "Chino Kudeiro" amarrado a su saxo y con unos pulmones envidiables.





Nos asalta (literalmente) desde el escenario un grupo de músicos veteranos con unas ganas de fiesta mas propia de niños. Ofrecen Ska, está claro pero la sorpresa es ver éste género mezclado con Jazz, con Reggae, con la melodía del videojuego de Mario Bros, con la B.S.O de Star Wars...

También añadieron a su concierto momentos poéticos, mas de una broma y frases contra el descontento social. Todo aquello tubo muy buena acogida en un Jimmy Jazz prácticamente lleno. Además fue un concierto muy participativo por parte del público y eso se reflejó claramente en el rendimiento de Skalone.








De forma simpática y acertada indicaron la público cuando era el momento de pedir un bis, y el público no se hizo de rogar lo mas mínimo.  Tocaron dos temas y el público volvió a pedir mas. Por lo que los chicos de Skalone, y a pesar de que el trompetista estaba notablemente agotado, tocaron un tema más no incluido en su tracklist, con toda su tecnicidad a pesar de no estar ensayado y todo el agradecimiento del público.

Sólo queda agregar que durante el concierto cada músico ofreció su pequeño o gran solo, demostrando sus habilidades con el instrumento. Impresionante el momento del solo de batería, y como el grupo de músicos se echó al suelo para que todo el mundo pudiese apreciar la habilidad en un escenario tan poco espacioso. 

Gran concierto. 









Por Mitternacht Blackcat para Arpha Press.

lunes, 1 de junio de 2015

Aquellos dulces festivales

Con casi 29 años, asomando la patita a ese abismo que dicen que son los 30, me he dado cuenta de que conozco parte bastante extensa de la geografía ibérica gracias a los festivales de música.

En modo abuela cebolleta on recuerdo mi primer festival “lejos” de casa, sin tienda de campaña, bocata de la ama y muchas ganas de ver a grupos que me habían acompañado día tras día, primero en el walk-man y por entonces en el disc-man, de camino al instituto.

Ahora que han pasado mínimo diez años de aquello y con los festivales de verano  a la vuelta de la esquina, la nostalgia me manda un wassap diciendo “tía, ¿dónde cojones quedaron aquellos festivales en los que creciste?”

Todo este sentimiento de que la vida se precipita como una canción de punk a destiempo, que los años se restan a mi cuenta personal y que cada vez tengo más momentos remenber, me han empujado, con la presión de una melancólica pistola en la sien, a recapitular algunos de los momentos que he vivido en ese experimento sociológico que resulta ser un festival.

Para mi desconsuelo, muchos de esos festivales han desaparecido. Esos festis en los que llegué a adorar el paté untado en pan bimbo deformado en la mochila; dónde aprendí a solventar mis necesidades fisiológicas en condiciones extremas y ¡ojo cuidado, a pulso!; donde conocí, reconocí y olvidé a tanta gente como grupos vi bajo la lluvia o bajo el sol más cabrón de Valencia. Todo esto me lleva irrefrenablemente a pensar:

¿Por qué desaparecen los festivales?

Y, ¿Quién tiene la culpa?          



   
Allá por el año 98 en la localidad burgalesa de Aranda de Duero nació el Tintorrock. Integrantes del grupo Zirroris, también paisanos del pueblo, montaron el sello Tintorrock Producciones y propusieron un cartel de un día que no dejó indiferente a nadie con potentes grupos estatales como La Polla o Eskorbuto. Rulando por las tierras de Burgos, recayendo incluso en Salamanca o Navarra, el Tintorrock se mantuvo vivo 8 ediciones durante las cuales fue ampliando los días de conciertos hasta convertirse en un festival de 3 días en verano. Durante esos años desfilaron por su escenario grupos de aquí, de allí y de más allá. Entre ellos: Disidencia, Marea, Hora zulu, Cockney Rejects o Peter and the Test Tube Babies. Su último resorte fue en el año 2006 en la Plaza de Toros de Briviesca. ¿Las razones? Ninguna tajante pero las continuas trabas burocráticas con el ayuntamiento dan que pensar.



Unos añitos más tarde, en el 2005, con menos ediciones de las que me gustarían y otra vez en la provincia de Burgos, la Asociación Cultural de Amigos de la Lora organizó uno de los festivales que recuerdo con más cariño, el Petróleo Rock. Los dos primeros años fue acogido por Sargentes de la Lora y los tres restantes las tiendas de campaña asediaron las inmediaciones del campo de fútbol de Miranda de Ebro. Sus inicios fueron tímidos con un escueto concierto de tres grupos que encabezó Barricada. De ahí amplió el cartel a dos días y termino convirtiéndose en fecha remarcada en el calendario de verano con tres días llenos de música y chapuzones en el Ebro. En su primera edición en Miranda (2007) la AVT se manifestó frente al ayuntamiento protestando por la participación del grupo Soziedad Alkoholika. Se convocó una contramanifestación entre los congregantes del festival que terminó con una detención  y que  culminó con un enrabietado concierto de los S.A. Grupos nacionaes como internacionales dejaron su huella en este festival. Véase: Andanada 7, Des-kontrol, Envidia Kotxina, Los Manolos, Marky Ramone,…

En el año 2010 la noticia de que se suspendía me pego como un codazo en las costillas dentro de un pogo. Las abusivas condiciones que el ayuntamiento les requería, como asumir el coste de la limpieza o una fianza de 20.000 euros dio sepultura al Petróleo Rock.



 El festival que más echo menos  con diferencia es el Baitu Rock. Residente en Villarcayo desde el año 2003 este festival es un ejemplo de lo que se puede conseguir con honradez y con ganas de montar algo para los colegas que se acaba extendiendo, sin ánimo de lucro, sencillamente, sin gente profesional y evitando esas cosas que a todos nos joden de los festivales. La idea surgió de algo que todos hemos sufrido en nuestras propias carnes post-festivaleras: volver a casa. Así que la asociación Las Vías, impulsados por la Asociación Trespa Joven, con el afán de disfrutar de grupos que les flipaban a ellos y sobretodo, por la maravillosa sensación de saber que tu casa está a cinco minutos andando, montaron este tinglado. Como campo de batalla tomaron el antiguo hospital con un aforo reducido que hizo las delicias de los amantes de los festivales familiares alejados de los tumultos masivos viñarockeros. Precios populares (de verdad), la posibilidad de meter tu bebida dentro del recinto, ningún tipo de cacheo esquizofrénico, zona de acampada verde a la vera del río y una organización de puta madre (dicho mal y pronto). Tras cuatro años de parón en el año 2013 volvieron para festejar su décimo aniversario con un cartel de un día, pero que día. No fue sólo una celebración, también era un adiós, por el momento.


Estos tres festivales son sólo algunos de los ejemplos que demuestra que los festivales pequeños terminan por desaparecer. El último en sumarse a la lista fue el Aupa Lumbreiras! Que colgó el cartel de cerrado después de que en la edición del verano pasado ocurrieran algunos incidentes entre la Policía Local y algunos asistentes al festi. No obstante, este festival también ha sido emplazado en diferentes ubicaciones por sus problemas con los ayuntamientos y la AVT (intentaron censurar a Banda Bassotti y Lendakaris Muertos).

¿Qué está pasando?


Por un lado, las pocas facilidades que a veces los ayuntamientos ofrecen a este tipo de eventos. En vez de facilitar esta forma de acto cultural se empeñan en entorpecerlo. ¿Puede ser porque no les guste que reúnan a jóvenes y no tan jóvenes que piensan diferente a ellos? Yo la dejo caer pero no escondo la mano.  Cuando la AVT pidió al ayuntamiento de Miranda que suspendiera el concierto de Sociedad Alkoholika ya estaban absueltos de los cargos de los que se les acusaban. Además, tener que mover un festival de un sitio a otro continuamente hace mella en la organización que también se vea obligada al cambio y se desanima llegando a la cancelación de lo que tanto sudor y lagrimas les ha costado sacar adelante.

Por otro lado, resulta inquietante que festivales más multitudinarios y más alejados del entorno de la música que más protesta sigan funcionando y aumentando sus cifras año tras año, sin tener problemas con los ayuntamientos por cierto.

A mi humilde parecer, se les ve el plumero, de lejos. La música que hace pensar incomoda. Y como tienen la potestad que el pueblo les ha dado para mantenernos seguros y alejados de los librepensadores, actúan en honor a la libertad, pero se ve que la libertad de expresión hace apócope de otro tipo de libertad que a la definición de la Real Academia de la Lengua se le ha olvidado incluir en su definición.

La autogestión es una manera de hacer lo que te gusta sin tener que pasar por el aro de lo prefabricado, recauchutado y remascado. Y eso, se ve, que jode.

Como dice uno de esos grupos que todos hemos disfrutado en algún festival: piensa y que no te cojan.


Por Reina de Lamantekilla para Arpha Press